jueves, 20 de diciembre de 2012

Luna


Tropezó mi cabeza con la Luna esta noche
tan cercana….
su piel tersa de melocoton otoñal
se extiende por el cielo bruñido con su encanto.

La Luna se mece suavemente en mi pueblo.

Retozona en la  fiesta, se oculta y aparece
entre velos de nubes de color de algodón
y alumbra la busqueda de patillas y melones 
en las noches de fiesta en la campiña de mi pueblo.

A veces tropezamos con ella en el camino
en la plaza del tamarindo, en el antiguo parque, 
en Bajo de Alegría o en Loma de Colón
Mi luna nunca tendrá grietas de vejez prematura, 
es alegre y graciosa y es miel su corazón, 
se acomoda en el cielo cuando es plenilunio, 
y en  menguante recoge su alma, 
se retira su espíritu lleno de devoción.

La Luna es mi amiga íntima y cuando no aparece, 
pues tímida se esconde de los rayos del sol, 
mi alma la busca mustia reclamando sus lazos,
lácteos hilos de blanco y plata bálsamo en mi corazón